Ella ve avioncitos de papel volar fuera de su ventana. Linda postal, aunque el cielo parece querer llorar un poco. Se pregunta a si misma si no será una falta de respeto que ella disfrute tanto de la lluvia, pero le encanta y no lo puede evitar. Aquellas personas que han tocado fondo, deben disfrutar de estos momentos gloriosamente maravillosos como ella lo hace. ¿Quien dijo que ella no podría? Aquí la ven, inhalando profundamente el aroma del césped húmedo. Esta niña brillante tiene cojones, y mucho amor que dar. Solo mírala sonreír, ¿Quien puede estar mal al ver que alguien sonríe de esa manera? Es totalmente embriagador. Ella lo sabe y lo piensa traviesamente mientras es azotada por unas cuantas ráfagas de viento. Se siente tan bien disfrutar de la vida. Y es entonces cuando vuelve a formularse un pensamiento: Quizás el cielo no pueda retener tanta alegría, tal vez,solo tal vez, en esta oportunidad él se sienta muy orgulloso y emocionado como para poder aguantar las lagrimas. Y finalmente, puede que esos sollozos que se confunden a menudo con los truenos, no sean mas que risas de felicidad. ¿Por qué no?

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